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Manías mías.

Leer el último párrafo de todos los libros. Oler los libros. Morderme los labios cuando estoy nerviosa. Arreglar un cuadro cuando lo veo torcido. Quedarme mirando un punto inconcreto en el espacio. Inventarle una historia a todo el mundo cuando voy sola en el colectivo. Sonreír cuando una persona me parece agradable a simple vista. Escribir todo lo que se me ocurre. Tener dos libros en el bolso, uno que leo y uno sin leer, por si se acaba el que estoy leyendo. Llorar la muerte de Jaime Trueba cada vez que me acuerdo. Lamerme los labios. Enamorarme de personajes ficticios.  Tú. Y otras manías mías... 

Hacer de tripas corazón.

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Llegó con su par de ojos fríos y negros, como la noche, con un destello de travesura, de diversión, de burla, me sonrió y me dejó a sus pies, en cuestión de una sonrisa, me enamoré. Noches de risa, días de miradas, susurros cortados por gemidos, besos parcialmente repartidos...  Me llenaste más que nadie, amaba todo de ti, desde los hoyuelos de tus mejillas cuando sonreías, como tus ojos se achinaban cuando reías, tus manos grandes y tu actitud posesiva. En cuestión de un jalón de cigarrillo... me dejaste. Suspiré con aceptación, hice de tripas corazón, y guardé mis sentimientos en un cajón, la tristeza por tu decepción, el anhelo por tu ausencia, la ira por tu engaño, el odio... por ser tan tonta. Me mordí los labios, solté más lágrimas de las que quiero aceptar, pero cada herida sanó. Uno cree que funciona, guardar todo y ocultarlo, porque así fue, mis sentimientos quedaron resguardados bajo una sábana en un rincón de mi alma, pero luego pasaron cosas peores que tu partida,...

Enciérrenme en mis libros.

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23/04. Día del libro y del idioma. Letras, letras, letras, líneas y vida, me alimento de cada frase, me imagino cada escena, lloro con cada drama y río con la comedia. Soy esclava de lo que digo, de lo que escribo, pero me libero en los libros. Enciérrenme en mis libros, que ahí soy feliz. Tengo una vida, un amor, sonrisas, lágrimas, suspiros, y enojos. Mis amados libros, mis eternos amigos, un libro es una aventura, una vida nueva.  Cada libro te lleva a un nuevo mundo, a nuevas experiencias... leer, es viajar desde una butaca. " Todo aquel que lee, deja en un cajón de sus recuerdos una anécdota más para su existir." Recuerdos de una nueva historia, de nuevas cosas que contar. Quién lee no vive una vida, sino muchas vidas. Por eso, son los libros nuestra mejor escapatoria. Enciérrenme en mis libros, mejor eso a que me los quiten. Un libro es un arma mil veces mejor que una bala.  ¡Feliz día del libro! Sigan poniendo un libro como escudo entre ustedes y la cru...

"¿Quién me ha robado el mes de abril?"

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Un mes, ese fue el tiempo que estuvo en mi vida, puedo asegurar que nunca fui tan feliz, ni antes ni después, el mejor tiempo de mi vida, siempre lo guardé como un secreto, como un tesoro, luego me di cuenta de que cada vez lo recordaba menos vívido... menos nítido.  Lo tenía ahí, en el rincón más recóndito de mi corazón, y por no querer inmortalizarlo, terminó pereciendo inevitablemente, quedando simplemente como un recuerdo absurdo, un sueño dentro de un sueño, algo que dudaba fuese realidad.  Y conocí a otros, pero buscaba en ellos detalles pequeños que me recordaran a él, lo que fuera, un lunar, una mueca, un hábito, una manía, un orgasmo, una lágrima... lo que fuera. Lo único que encontré alguna vez, fue su voz, casi igual, entonces me casé, tuve hijos, un empleo, y todo lo hice con los ojos cerrados, para que cada vez que hablara me sintiera un poco con él, revivía mi recuerdo cuando los niños no me asfixiaban, cuando tenía tiempo para mí. Ya no soy una chiquilla, ya...

Cinco.

Uno. El vino moviéndose en la copa, el temblor de mi mano, las lágrimas que surcan mis mejillas, el corazón desbocado, el sentimiento de vacío, el miedo. Dos. La copa haciéndose añicos, mis ojos apretados para no ver nada, la sangre saliendo a cantidades inexplicables de mi mano, que aún retiene algunos cristales. Tres. El dolor en la planta de los pies, producto de las pisadas sobre el cristal, dolor que no se iguala al dolor sentimental, la rabia, mis mandíbulas apretadas. Cuatro. Tus brazos rodeándome mientras me sacudo, los gritos que parecen rasgar mi garganta, las ganas de ser libres, y el llanto. Cinco. Tus palabras suaves en mi oído, mi corazón latiendo cada vez más lento, la sensibilidad volviendo, el dolor agudizándose, la sangre, y tus lágrimas preocupadas cayendo en mi rostro. -Perdón.- Murmuré con voz cansada.  -¿Qué pretendías?- Preguntaste entre molesto y preocupado. -Yo sólo quería igualar el dolor...- Susurré mirando al vacío. -¿Igualarlo?- Asentí mi...

Quiero vivirte.

Anoche te pensé, por bastante tiempo, el suficiente para recordar tu ausencia, y te lloré, te lloré como lo hago cada noche, la espera duele, cariño. Quiero vivirte... Quiero amarte hasta que me sienta infinita. Quiero besarte hasta borrar la huella de cualquier otra mujer de tus labios. Quiero abrazarte hasta que sientas que soy parte de ti. Quiero que me ames hasta que me sienta mujer. Quiero mirarte y sonreír. Quiero dejar de esperarte. Quiero sonreír contigo. Quiero dibujarte un mundo. Quiero hacerte poesía. Quiero hacerte eterno. Quiero hacerte mío. Quiero susurrarte que te amo. Quiero discutir hasta rabiar sólo para que al final todo se arregle con un beso. Quiero ser tuya. No, no quiero vivir contigo, no quiero vivir de ti... QUIERO VIVIRTE.

"Más guapa que cualquiera."

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Ella no tenía nombre, así de simple, no disponía de un nombre porque ni siquiera pertenecía a este mundo, tenía ojos de color café, tan deliciosos que sumergirse en ellos era como beber de dicho café por la mañana, su cabello era una cascada de rizos desordenados, que le rozaban las pálidas mejillas de manera casual, tenía aspecto huraño y parecía dormida todo el tiempo, irradiaba cansancio y enfermaba continuamente, tenía labios carmín, gruesos y deliciosos. "Y aunque sé que no era la más guapa del mundo, juro que era más guapa... más guapa que cualquiera." Ella solía sonreír con facilidad, llorar con facilidad, se encerraba en ella misma de vez en cuando y no salía por días, se quedaba metida en sus libros, en sus cosas, y no gustaba ver el mundo, detestaba el sol esos días, prefería la nostalgia, y dormía cada vez que podía... era tan guapa. "Y aunque sé que no era la más guapa del mundo, juro que era más guapa... más guapa que cualquiera." Sus caderas eran m...