Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como El club de los poetas suicidas.

El club de los poetas suicidas: Francisco López Merino.

Imagen
  Se dispara un tiro en la sien en el retrete de un café en la ciudad de La Plata. "... Esta hora es perfecta / Para un último hálito..." El alma se me llena de estrellas: El alma se me llena de estrellas cuando pienso que moriré. Imagino espirales de incienso decorando la caja mortuoria; luego el canto triste de las campanas. (Igual que en viernes santo llorarán las campanas porque yo fui creyente, porque yo hablé de Cristo melancólicamente.) Después, ese silencio divino que buscaba día a día en la vida, pero que no encontraba. Después, la paz profunda. Y al poco tiempo, acaso, se esfumarán mis ojos en el pálido ocaso del recuerdo… Y entonces el compañero amado dirá que fui una llama de luz que se ha apagado. Y la amiga lejana de mis días adversos abrirá el cofrecillo lírico de los versos y volcará las hojas pálidas de las rosas que yo gusté ofrendarle en las tardes hermosas. Mientras tanto la muerte no llega… Pienso en ella y en mi alma florece de emoción una estrella.

El club de los poetas suicidas: Anne Sexton.

Imagen
Enciende el motor de su auto en el garage y muere por inhalación de anhídrido carbónico, el 4 de abril de 1979 " …y un poco de este anhídrido carbónico / que bien dosificado te hace dormir tranquila para no despertar de nuevo / al tedio de los días." Cuando el hombre penetra a la mujer: Cuando el hombre penetra a la mujer, como oleaje que rompe en la orilla, una y otra vez, y la mujer abre la boca de placer y sus dientes relucen como el abecedario, aparece Logos ordeñando una estrella, y el hombre dentro de la mujer hace un nudo para que nunca vuelvan a separarse y la mujer trepa a una flor y se traga el tallo y aparece Logos a liberar sus ríos. Este hombre, esta mujer con su hambre duplicada, trataron de atravesar la cortina de Dios y por un instante lo lograron, aunque Dios en Su perversidad desate el nudo.

El club de los poetas suicidas: Gérard de Nerval

Imagen
Aparece muerto en la nieve de París el 26 de enero de 1855 " Ahorcarse con el sombrero puesto / es burlar a la muerte de dos formas... / lo mismo un día de estos / le hago un quiebro"  Era él, ese loco, el sublime insensato: ¡Era él, ese loco, el sublime insensato... Ese Ícaro olvidado que escalaba los cielos, ese faetón perdido bajo el rayo divino,  el bello Atis herido que Cibeles reanima! El augur consultaba el flanco de la víctima, la tierra se embriagaba de esa sangre preciosa... El cosmos aturdido colgaba de sus ejes, y el Olimpo un instante vaciló hacia el abismo. "¡Dime!" gritaba César a Júpiter Ammón, ¿quién es el nuevo dios, que se ha impuesto a la tierra? ¿Y si acaso no es dios es un demonio al menos...? Mas se calló por siempre el invocado oráculo; uno sólo en el mundo explicar tal misterio podía: -el que entregó el alma a los hijos del limo. Gérard de Nerval.

El club de los poetas suicidas: Hart Crane

Imagen
Se arroja al Atlántico desde la cubierta del buque Orizaba en el Golfo de México, el 27 de abril de 1932. " En la borda, el sabor a salitre / me llama a ser océano. / Valoro la distancia / y alzo el vuelo." En la tumba de Mellville: Lejos de este arrecife, a veces, bajo la ola  Los dados de los huesos de los muertos  Vio legar un mensaje, al contemplarlos  Batir la orilla, en polvo oscurecidos.  Sin campanas cruzaban barcos náufragos.  El cáliz de la muerte generosa  Devolvía un disperso, lívido jeroglífico,  Envuelto en espiral de caracolas.  Luego en la calma de una vasta espira,  amarras hechizadas, y en paz ya la malicia,  Había escarchados ojos que elevaron altares;  Por los astros reptaban las calladas respuestas.  Ni cuadrante ni brújula imaginan  Más distantes mareas... Y por la azul altura  El canto no despierta al marinero.  Que su mítica sombra sólo el mar la conserva.   Hart Cran...

El club de los poetas suicidas: Vachel Lindsay.

Imagen
Ingiere un desinfectante doméstico en  Springfield  el 5 de diciembre de 1931 " ¿No hay ni siquiera un veneno accesible que llevarme a la boca?" Cuando Lincoln vino a Springfield: " Cuando Lincoln vino a Springfield En los primeros tiempos Eran raras las calles y el trazado, Quedándose perplejo. Dejó la cabaña de troncos Por las calles barrosas de este lugar, El dolor por Anne Rutledge Se quemaba en su rostro. Arrojó la sucia montura En el piso de John Spedd, Se sacó su viejo sombrero Y observó la tienda. Sacudió su larga cabellera En su cabeza de bisonte, Tomó asiento en el mostrador Y dijo: "Spedd, me he mudado"." Vachel Lindsay. 

El club de los poetas suicidas: Antonia Pozzi.

Imagen
Ingiere una sobredosis de fármacos en su casa de Milán el 3 de diciembre de 1938. "Una mujer en prosa, soy ya/ ... se acabó el rito." La efímera Antonia Pozzi...  PRADOS "Tal vez ni siquiera es verdad lo que en tu corazón oyes gritar a veces: que esta vida es nada para tu ser y lo que conocemos como luz es un deslumbramiento, deslumbramiento último de tus dolientes ojos. Acaso sólo es la vida lo que el saber en días jóvenes: anhelo eterno que busca, de cielo en cielo, quién sabe qué horizonte. Somos como la hierba de los prados que siente sobre sí soplar el viento y canta plena en el viento y vive siempre en el viento y sin embargo no supo crecer de forma que aquietase aquel vuelo supremo ni levantarse de la tierra para anegarse en él." Antonia Pozzi.

El club de los poetas suicidas: José Asunción Silva.

Imagen
Se da un tiro en el pecho, dónde pidió a su médico y amigo que le dibujara una cruz. Bogotá - Colombia, 24 de mayo de 1896. "No soy buen tirador / Usted me entiende."  «los suicidas se matan por falta de imaginación» -José Asunción Silva. A Adriana. " Mientras que acaso piensa tu tristeza en la patria distante y sientes frío al mirar donde estás, y el desvarío de la fiebre conmueve tu cabeza, yo soñando en tu amor y en tu belleza, amor jamás por mi desgracia mío de la profundidad de mi alma, envío a la pena un saludo de terneza. Si cuando va mi pensamiento errante a buscarte en parejas de otro mundo con la nostalgia se encontrara a solas sobre las aguas de la mar gigante entre el cielo purísimo y profundo y el vaivén infinito de las olas." José A. Silva

El club de los poetas suicidas: Alfonsina Storni.

Imagen
Se interna despacio en las aguas del Atlántico en Mar del Plata - Argentina, el 25 de Octubre de 1938. "La caricia perdida"  Se me va de los dedos la caricia sin causa, se me va de los dedos... En el viento, al rodar, la caricia que vaga sin destino ni objeto, la caricia perdida, ¿quién la recogerá? Pude amar esta noche con piedad infinita, pude amar al primero que acertara a llegar. Nadie llega. Están solos los floridos senderos. La caricia perdida rodará... rodará... Si en los ojos te besan esta noche, viajero, si estremece las ramas un dulce suspirar, si te oprime los dedos una mano pequeña que te toma y te deja, que te logra y se va, si no ves esa mano ni esa boca que besa, si es el aire quien teje la ilusión de llamar, oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos, en el viento fundida ¿me reconocerás? Alfonsina Storni.