Corre la sangre.

Corre la sangre, se mancha la tierra.
Corre la sangre por la cara de los asesinos,
la mirada de la víctima, perdida, inerte.
Una sonrisa nerviosa, silencio.
Lágrimas de una madre.
Silencio.
Se caen las caretas con un estruendo.
Se rompe la paciencia, se desintegra el miedo
Oh Capitán, mi Capitán...

¿Cuánto más tendrán que quitarnos? Nada más. Armados con nada más que valor y rabia acumulada, van los grandes, los verdaderos grandes, con la bandera al hombro, manchada de sangre, manchada de la sangre de cada hermano que muere a fuego.
Almas ardientes, cuerpos que hierven de indignación, la adrenalina corriendo por el cuerpo, no hay nada que perder sino la patria. Y te apuntan, tus hermanos te apuntan, en defensa de los peces gordos, en defensa de aquellos que nos observan desde arriba, peleándonos unos con otros, y los botones vuelan de sus camisas cada vez que ríen, por sus estómagos llenos de la comida del pueblo.
Y los de abajo lloran, gritan, y mueren. Armados con nada más que las ganas de un porvenir, pidiendo sólo el derecho de soñar, con el pecho hinchado, van los grandes . Y caen, como cayeron algunos.
Hoy no somos de un lado o de otro, hoy somos tres colores y ocho estrellas, hoy somos los hermanos caídos, somos las heridas de las balas, somos la sangre que corre, el fuego que arde y se propaga. Hoy más que nunca, somos Venezuela, desvirgada y humillada.

Comentarios

  1. Calma, que en algún momento todo orden político colapsa. Fuerza por el momento duro que vive Venezuela... y mucho ánimo para ti.

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    1. Gracias totales. Todo el apoyo es bienvenido, que sepas que te leo para relajarme. Besitos.

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