El hombre de su vida.

Lo supo, supo que él era el hombre de su vida en el preciso instante en que se sintió plena y completamente feliz haciendo el amor con él, ese acto que ella catalogaba como meramente físico, y que se volvió tan lleno de sentimiento por el simple hecho de que sus ojos estaban mirándola, con deseo, con amor, como si quisiera bebérsela, como si quisiera poseerla por completo, aunque ya la tenía en totalidad.
Estuvo aún más segura aquel día que leían tranquilos en el sofá verde aterciopelado de su departamento, nunca podrá olvidar que él leía Los nueve sastres, bastante concentrado, y ella estaba terminando de leer Shanna cuando comenzó a llorar, él lo notó, dejó su libro de lado y la abrazó con fuerza, mientras ella lloraba como posesa en su hombro, claro que luego se sintió una completa estúpida por llorar en su hombro por una simple novela rosa.
Pero definitivamente, lo que la hizo estar completa e irrevocablemente segura de que ese hombre sería el amor de su vida, fue aquel día cuando ambos estaban acostados en la cama de él, boca abajo, y hablaban de cosas banales con diversión, y cuando ella terminó su animado relato, él la miraba, sonriente, callado, con los ojos brillándole de manera especial "Eres muy hermosa." Le había susurrado, y el rubor no tardó en acaparar sus mejillas.
Sí, definitivamente ese sería el hombre de su vida... 

Comentarios

  1. Shelly ¿Qué pasa si el hombre de mi vida no siente que soy la mujer de su vida?

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  2. Entonces simplemente no es el hombre de tu vida An.

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